viernes, 9 de julio de 2010

Fría, triste, con sabor a hipocresía...


Después de una cruda despedida ha pasado ya algún tiempo desde nuestra ultima conversación. Dijiste que me querías, pero creo que eso nunca pasó.. Porqué si llorábamos juntos, hubo que complicarlo todo, sí, yo se que vos lo recuerdas. Fría, triste, con sabor a hipocresía era la noche que yo desde antes presentía, íbamos a despedirnos. Una sonrisa muy fingida e infinitas lagrimas contenidas dieron fin a la ultima noche que creías desperdiciar a mi lado. Y hoy, en plena muerte de la tarde decides incorporarme de nuevo a tu misera existencia, primordial retraso de mi vida has obtenido con alejarte de mi, pero tienes cierta ventaja, nunca llegue a sentir odio, es solo PENA. Solo tienes un duro y pequeño corazón que no tiene valor para decir que siente.
Pena por vos y tus malditas palabras que por ilusa accedí a escuchar. Pero camino a paso muy ligero y mi tiempo venidero se lo he confiado al azar, porque yo si aprendo, yo sé que merezco, no como vos y tu vida nula, que nada cambiará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario