sábado, 2 de octubre de 2010

Oscuridad. Silencio. Es hermoso volverse ciego por la oscuridad, volverse sordo por el silencio, sentirte libre de todo en la noche. Escúchalo, es silencioso. Míralo, es oscuro. Ahora, bajo estas condiciones puedes sentirte totalmente libre, olvidarte de todo lo que destruye to concentración y reflexiona sobre todos los pensamientos ocultos en tu mente. La demanda de un cigarrillo en mi mente no va a impedir que descanse. Es mi adicción, pues no un cigarro.. Pero es fumar. O debo llamarlo obsesión? No estoy obsesionada con eso, es la simple necesidad. Puedo estar obsesionada con muchachos que parecen príncipes o con instantes pasados, pero él ES MI ADICCIÓN.
Y no la forma en que me trata pero el mismo es mi droga. Lo necesito para siempre hablar. Necesito que me bese y suavemente escuchar su corazón crepitar. Lo necesito.
Si me siento en mi balcón puedo ver el tejado de muchas casas y hasta imaginar la línea del horizonte, como cuando el sol cae, y yo lo veo desde la playa. El sol de la tarde que me calienta los pies y las mejillas. Esa es mi otra adicción.
Pero lo quiero a el como a nada. Puedo comprar miles de cajetillas de cigarros. Puedo ir a la playa en mis vacaciones.
Estar con el, escucharlo, hablarle, morderlo, besarlo, hacer fuego del amor que nos tenemos. Eso puede esfumarse, por eso lo amo. Por eso es mi única verdadera adicción que es incontrolable. Si, yo lo amo sin medida y sin limite. Amo todo lo suyo y el todo lo mio.
El momento de pensar libremente, lo he dedicado a mis adicciones y he concluido como siempre, alimentando mi vicio, de mi única droga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario