domingo, 16 de enero de 2011

Sobriedad de follar

Tardé para perderte un día de sobriedad, una semana de niebla y un mes de follar.
Era la puta de su cama y por dinero entre sabanas me dabas cariño por caridad.
Lo miraba con amor, con desconfianza y me infundio respeto; si, como lo haría un león.
Me engaño! Como a una cría el me engaño! Malditos ojos inquebrantables que me hicieron vulnerable en el momento que los vi.
Bestia indomable enredemos nuestros cables otra vez.
Ya en tu segunda vida de gato no hay que confiarse a ser otro idiota innato propenso a no vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario